Dres. Agustín R. Rovegno*, Fernando P. Secin*, Rodolfo E.J. Marrugat*,
Ramón Virasoro*, Gerardo A. Lautersztein*, Luis C. Montenegro*, Gonzalo
Recondo§, Florencia Perazzo§, Enrique Díaz Cantón§,
Ricardo Latour¥, Claudio D’Osvaldo, Samuel Gradín, Natalio Ruggeri£,
Mabel Sardi£, Héctor Fernández*.
* Sección de Urología, CEMIC Centro de Educación Médica e
Investigaciones Clínicas "Norberto Quirno". §Sección Oncología Clínica,
CEMIC. ¥ Radioterapeuta de CEMIC. £ Mevaterapia.
Con el apoyo de la Fundación René Barón, FOSDIC (Fundación Obras y
Servicios para el personal directivo de la Industria de la
Construcción), y Fundación Aragón.
CEMIC. Las Heras 2900. Buenos Aires, Argentina.
Cáncer de próstata.
Braquiterapia. Implante de semillas de Iodo 125.
Radioterapia Externa Conformada y Modulada. Prostatectomía radical.
INTRODUCCION:
El pronóstico de los pacientes con cáncer de próstata organoconfinado
ha sido relacionado principalmente con el estadio tumoral, el valor de
PSA en el momento del diagnóstico y el score de Gleason. El resultado de
los distintos tratamientos curativos aparece como medianamente
aceptable, especialmente si el valor de PSA al diagnóstico es menor a 20
ng/ml. Se especula también con que algunos enfermos tienen una buena
expectativa de vida sólo con tratamiento observacional.
En el campo de los tratamientos activos, la elección entre cirugía
radical o radioterapia continua siendo motivo de investigación y
controversia. Con el proyecto de investigar cuáles eran los resultados
alcanzados en nuestra población revisamos todos los pacientes a quienes
le diagnosticamos cáncer localizado de próstata en la década de los 90 y
seleccionamos para un análisis los que recibieron alguna modalidad de
tratamiento curativo.
En nuestra sección utilizamos el tratamiento radiante de fuente
externa o la braquiterapia como únicos recursos curativos hasta 1996
cuando incorporamos la prostatectomía radical, de esta manera el número
de casos tratados con cirugía resultó inferior en número y tiempo de
seguimiento al de la radioterapia externa o braquiterapia. Algo similar
sucede con la radioterapia tridimensional conformada que recién se
incorporó en 1997.
Es objetivo de esta presentación establecer y comparar las curvas de
supervivencia libres de recidiva bioquímica en pacientes con cáncer
organoconfinado de próstata tratados con prostatectomía radical
retropubiana (PRR), braquiterapia (BQT), radioterapia externa (RXT) y
radioterapia conformada (RXTc) hayan recibido o no terapia neoadyuvante
con supresión androgénica, en nuestra población de enfermos durante la
década del 90.
MATERIAL Y METODOS:
Criterios de inclusión: Todo paciente con diagnóstico de cáncer
de próstata clínicamente organoconfinado (T1a-T2b N0 M0) que haya sido
tratado con PRR, BQT, RXT y RXTc, con o sin supresión androgénica
neoadyuvante.
Criterios de Exclusión: Todo paciente que no tenga su historia
clínica completa o que no se haya podido actualizar al momento de la
recopilación de datos. Los pacientes con estadios avanzados. Pacientes
con valores de PSA mayor a 90 ng/ml al momento del diagnóstico.
Pacientes tratados a partir del 1 de enero de 2001.
Criterios de Eliminación: Todo paciente que haya cumplido con los
criterios de inclusión pero que haya recibido alguna otra forma
terapéutica (observación u hormonoterapia). Se eliminan de la
comparación de las curvas de Kaplan Meier los pacientes que presentaron
falla bioquímica dentro del año de tratamiento y/o tiempo de seguimiento
menor a ese lapso.
Coordenadas temporoespaciales: Todo paciente diagnosticado y
tratado entre el 1 de diciembre de 1990 y el 31 de diciembre de 2000.
Diseño: Retrospectivo, longitudinal y observacional.
Muestreo: El muestreo fue consecutivo, no probabilístico. Los
grupos tratados con las distintas formas de radioterapia fueron
seleccionados de manera que no hubiera diferencias en edad, niveles de
PSA al momento del diagnóstico, valores de Gleason y tiempos al nadir
del PSA. Las tres primeras variables de apareamiento fueron validadas
estadísticamente con el T-Test de Student y los tiempos al nadir fueron
graficados con curvas de Kaplan Meier y comparados con la prueba de Cox-Mantel.
El error alfa de las pruebas fue del 0.05 y el error beta de 0.20, con
un poder del 80%.
La asignación de cada tratamiento fue no randomizada, sino por el
contrario el resultado de una elección conjunta con el paciente luego de
habérsele explicado las ventajas y desventajas de cada una de las
opciones terapéuticas. De esta manera, la indicación del tratamiento no
resultó de un protocolo dirigido sino el reflejo de nuestra práctica
habitual donde la forma terapéutica se selecciona considerando las
preferencias y/o necesidades de los pacientes.
Población en estudio: Pacientes con cáncer organoconfinado
(T1a-2b N0 M0) de próstata.
Variable Independiente: Tratamiento con prostatectomía
retropúbica radical, braquiterapia, radioterapia de fuente externa o
radioterapia conformada.
Variable Dependiente: Tiempo hasta la recidiva bioquímica. Se
definió como recidiva bioquímica para los pacientes que recibieron
cualquier forma de radioterapia a una cifra de PSA equivalente o mayor
al valor nadir de PSA + 3. Por ejemplo, si el valor nadir de PSA fue
0,1ng/ml, se consideró recidiva bioquímica a un PSA igual o mayor a
3,1ng/ml. Para los tratados con PRR, se considero recidiva bioquímica a
un PSA igual o mayor a 0.4ng/ml. Se estableció como fecha de ingreso al
seguimiento a aquella en la cual el paciente recibió la última dosis de
radioterapia (externa o conformada), o en la que se le implantaron las
semillas radiactivas, o en la que se realizó la intervención quirúrgica.
El momento de recidiva bioquímica fue la fecha en la que se constató un
valor de PSA equivalente o mayor al valor nadir del PSA + 3. El tiempo
de supervivencia libre de recidiva bioquímica tiene su comienzo con la
fecha de ingreso al seguimiento y finaliza con la fecha de recidiva,
óbito, pérdida del paciente o, para los no recidivados, con la fecha del
último valor de PSA de control.
Algunos pacientes aumentan sus valores de PSA en los primeros dosajes
posteriores al tratamiento con radioterapia. Algo similar sucede luego
de la PRR, en la que los enfermos no logran descender sus valores de PSA
en el postoperatorio. Ambas circunstancias son consideradas como claros
indicios de enfermedad localmente avanzada al momento del tratamiento
primario o incluso compromiso extraglandular. A los efectos de controlar
la variable subestadificación clínica, se excluyen de la comparación de
los tiempos de supervivencia de Kaplan Meier aquellos pacientes que
recidivaron antes del año o tuvieron un tiempo de seguimiento menor a
ese lapso.
Escala: Numérica expresada en días.
Valores: Presentó o no presentó recidiva bioquímica.
Operacionalización de la variable y estadística: Se recopilaron
las historias clínicas de nuestra población de pacientes con cáncer de
próstata y se los agrupó de acuerdo al estadio clínico. Dicha
información fue almacenada en una base de datos en un programa de
Microsoft Excel 7 .0 en Windows 98. (Apéndice)
Las funciones de supervivencia con sus intervalos de confianza del
95% fueron estimadas mediante las curvas de Kaplan-Meier para cada forma
terapéutica con los programas Statistix 7.0 para Windows y SPSS 9.0 para
Windows. Se compararon las mismas con la prueba de Cox-Mantel. El error
alfa de las pruebas fue del 0.05 y el error beta de 0.20, con un poder
del 80%.
En todos los casos la estadificación fue realizada con examen dígito
rectal, dosaje de PSA, ecografía y biopsia transrectal ecodirigida,
tomografía axial computada de abdomen y pelvis y centellograma óseo
corporal total. Las biopsias fueron tomadas en forma sextante con aguja
Tru-Cut. A los fines de este estudio, se empleó la estadificación
clínica sugerida por el American Joint Committee on Cancer (1992). Las
biopsias fueron efectuadas en consultorio ecográfico o en casos
seleccionados bajo una sedación en quirófano con manejo ambulatorio.
La PRR incluyó vaciamiento ganglionar iliobturatriz bilateral y
congelación intraoperatoria en 19 de los 32 pacientes.
Los pacientes tratados con alguna forma de radioterapia (externa o
conformada) recibieron entre 64 y 78 Gy. Aproximadamente el 90% de las
terapias radiantes fueron efectuadas en el mismo centro médico (Mevaterapia).
En ambos casos se empleó un acelerador lineal de 10 MeV, aplicando un
campo anteroposterior y dos oblicuos a una dosis fraccionada de 4.5 Gy
con la técnica convencional. Con la técnica conformada se configuran
seis campos bajo control tomográfico con cortes cada 3 mm, efectuando
una reconstrucción tridimensional de la próstata y estructuras
adyacentes. La dosis fraccionada es de 1.8 Gy.
La BQT se efectuó con implante de semillas de I125. Hasta
1995 el implante fue a "mano alzada" luego de exponer la próstata con
cirugía a cielo abierto y previa linfadenectomía ilioobturatriz;
posteriormente se practicó bajo anestesia general por abordaje perineal
con control tomográfico e internación menor a 24 hs. El plan de implante
se desarrolló por medio de un programa computarizado de dosimetría y
utilizando las imágenes tomográficas de las semillas.
El tratamiento con supresión hormonal en los pacientes encaminados a
tratamiento radiante consistió en la aplicación de agonistas LHRH
precedida de la administración de antiandrógenos durante 7 a 10 días. La
duración de esta terapia fue lo necesariamente extensa como para
descender el valor del PSA inicial a cifras por debajo de 1ng/ml y
lograr un volumen prostático menor a 30 gramos por ecografía
transabdominal. Dicho tiempo nunca fue superior a los 12 meses. Fue
detenida con la finalización del tratamiento radiante de fuente externa
o 2 meses después del implante de semillas radioactivas. La razón de
neoadyuvancia hormonal en los 4 enfermos tratados con PRR fue la
necesidad de postergar la cirugía; en 2 porque debían pasar por otras
intervenciones (cirugía por cáncer de colon y cirugía de aneurisma de
aorta) y los otros 2 para cumplir con compromisos sociales que
consideraban ineludibles.
El primer dosaje de PSA de control fue obtenido dentro de los tres
meses posteriores a la finalización de cada uno de los tratamientos y a
partir de entonces las mediciones fueron semestrales, salvo que el
paciente consultara por síntomas que hicieran sospechar la posibilidad
de una recidiva. En los pacientes que recibieron neoadyuvancia con
supresión hormonal se consideraron para el nadir los valores de PSA a
partir de los 3 meses de finalizada la supresión.
RESULTADOS:
Desde el 1 de diciembre de 1990 hasta la fecha se consideraron 290
pacientes con cáncer de próstata para este análisis, de los cuales 268
eran organoconfinados desde el punto de vista clínico. De los 268 se
excluyeron 15 pacientes por haber sido tratados con terapia hormonal, 7
por haber recibido tratamiento observacional, 21 por falta de datos
confiables en la historia clínica, 2 por haber tenido un valor de PSA
mayor a 90 ng/ml al momento del diagnóstico y 18 que fueron
diagnosticados luego de la fecha de cierre del estudio. Asimismo, fue
necesario excluir 25 pacientes (2 de BQT, 12 de RXT y 11 de RXTc) a los
efectos de que no hubiera diferencias significativas en las variables
edad, valor de PSA al diagnóstico, Gleason y tiempos al nadir del PSA
entre las distintas formas de radioterapia. De esta forma, el análisis
estadístico que toma como fecha de comienzo del seguimiento la fecha de
finalización del tratamiento radiante o al día de la intervención
quirúrgica se efectuó sobre un total de 180 pacientes distribuidos de la
siguiente forma: BQT 46, PRR 32, RXT 65, RXTc 37. En la tabla 1 se
detalla la estadística descriptiva de cada grupo.
DISCUSION:
El elemento distintivo de esta comunicación es que el análisis de los
distintos tratamientos curativos para el cáncer de próstata se llevó a
cabo dentro de una población de pacientes que sería la habitual para una
sección de Urología con tareas predominantemente asistenciales. De esta
manera, la elección de los recursos terapéuticos no estuvo condicionada
por la necesidad de adhesión a un protocolo sino por la convicción del
médico tratante equilibrada con las preferencias del paciente. En la
mayor parte de las ocasiones hubo también acuerdo con los miembros de la
sección de Oncología Clínica, circunstancia que alejó a la decisión del
terreno de las preferencias personales.
Hay pocas comunicaciones en las que dentro de una misma población se
evalúen los resultados del tratamiento radiante en sus distintas
modalidades frente al tratamiento quirúrgico para el cáncer de próstata
localizado. Aun con esta convicción, se avanzó más en ese aspecto y con
recursos estadísticos se seleccionaron las poblaciones de cada grupo
terapéutico de manera que fueran similares en score de Gleason, PSA en
el momento del diagnóstico, estadificación clínica y tiempo al nadir en
los grupos de tratamiento radiante, lo cual, si bien significó una
disminución en el número de sujetos evaluados, permitió conclusiones más
valiosas desde el punto de vista estadístico.
El análisis de las curvas de seguimiento hasta la falla bioquímica
descubre resultados similares para los grupos manejados con radioterapia
de fuente externa y braquiterapia, quedando la cirugía y la radioterapia
conformada con curvas que denotan un resultado inferior estadísticamente
significativo.
Es perfectamente conocida la subestadificación clínica del cáncer de
próstata, y en esta serie quirúrgica también fue evidente con un 50 % de
infiltración capsular y 20 % de límites de resección comprometidos, lo
que coincide con las cifras de subestadificación habitualmente
comunicadas. Extendiendo esta apreciación a los grupos de tratamiento
radiante en los que no se dispone del órgano enfermo para análisis
patológico, es admisible que una proporción de estos pacientes tenga
justificación de recidiva por ser la enfermedad de mayor extensión que
la supuesta. Ahora bien, por distintas razones difíciles de evaluar esta
circunstancia no es evidente en forma inmediata con el tratamiento
radiante pero si lo es con la cirugía ya que un buen número de los
pacientes subestadificados no alcanzan nunca o se alejan rápidamente de
los niveles plasmáticos de PSA calificados como "no dosable". En el
grupo tratado con prostatectomía radical la mitad de los enfermos con
infiltración capsular mostraron antes del año cifras de PSA mayores a
0,4 ng/ml.
Admitiendo lo anterior, en el análisis de los datos quedaría
perjudicada la cirugía puesto que su fracaso sería advertido más
tempranamente que en el tratamiento radiante. Intentado salvar esta
desventaja, se llevó adelante un segundo análisis de las curvas de
supervivencia libre de recidiva bioquímica, pero comenzando el
seguimiento al año de finalizado el tratamiento. En otras palabras, se
excluyen del análisis los pacientes con seguimiento menor a un año o con
recidiva dentro de ese primer año. El examen de las curvas de
supervivencia así modificadas revela ahora que todos los grupos
terapéuticos, salvo el de radioterapia conformada, proporciona
resultados estadísticamente similares a los 4 años: braquiterapia 68% de
pacientes libres de recidiva bioquímica, prostatectomía radical 64% y
radioterapia de fuente externa 51%. La radioterapia conformada no puede
evaluarse ya que no hay un tiempo de seguimiento adecuado.
Esta similitud en los resultados tampoco es nueva y reiteradamente se
ha expresado la escasa diferencia en potencialidad curativa entre
radioterapia y cirugía en el cáncer de próstata clínicamente localizado.
Otra inquietud frecuentemente expresada y que también surge del
análisis de esta serie, es la necesidad de buscar elementos de juicio en
la evaluación inicial del cáncer de próstata que permitan corregir los
abultados porcentajes de subestadificación clínica. Este esfuerzo
probablemente mejoraría los resultados de la prostatectomía radical ya
que la recidiva bioquímica fue excepcional entre los pacientes
correctamente estadificados clínicamente: solo 3 de 20 pacientes en esa
situación presentaron recidiva bioquímica.
Finalmente debe tenerse en cuenta que del total de braquiterapias
consideradas, 12 (26%) se realizaron con la técnica de implante a "mano
alzada", esto es exponiendo la próstata por vía retropúbica. Si bien los
resultados fueron buenos ya que de ese grupo sólo 4 recidivaron, también
es cierto que la distribución de las semillas puede no haber tenido la
homogeneidad deseada aunque se hayan alcanzado las isodosis
correspondientes.
En conclusión, se analiza una serie de enfermos con cáncer de
próstata confinado al órgano tratados con intencionalidad curativa
mediante distintas modalidades de radioterapia y cirugía radical que
representaría el grupo de pacientes propios de la práctica asistencial
habitual.
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V100 es el porciento de pròstata que recibe el 100% de
la dosis prescripta.
King y Mayo presentan informe sobre el aumento de dosis
(dose escalation). Conclusiones: